Parroquia San Antonio de Padua
 
  
   

Tema 1

Tema 2

Tema 3

Tema 4

Tema 5

Tema 6

La confesión
Tema 7 (niños)

La Reconciliación o confesión es el sacramento en el cual los cristianos que confiesan sus pecados y  obtienen el perdón de Dios. Jesús nos dejó este sacramento cuando dijo a sus discípulos: “Reciban el Espíritu Santo, a quienes les perdonen los pecados les serán perdonados, y a quienes se les retengan les quedarán retenidos”, Juan 20, 22-23

Para hacer una buena confesión se necesitan 5 pasos:

EXAMEN DE CONCIENCIA

El examen de conciencia consiste en recordar los pecados que hemos cometido y las causas o razones por las cuales estamos cometiendo esas faltas.
DOLOR DE LOS PECADOS

No basta sólo hacer un buen examen de conciencia para una buena confesión: es necesario un segundo paso: dolerme interiormente por haber cometido esos pecados, porque ofendí a Dios, mi Padre.
CONFESAR TODOS LOS PECADOS

El tercer paso para hacer una buena confesión es confesar todos los pecados mortales y graves al confesor.                                                         1
PROPÓSITO DE ENMIENDA
Es una firme resolución de nunca más ofender a Dios. Y hay que hacerlo ya antes de confesarse. Jesús a la pecadora le dijo: “Vete y no peques más” (Jn. 8,11).
CUMPLIR LA PENITENCIA

Es rezar o hace lo que el confesor me diga. Esta penitencia, ya sea una oración, una obra de caridad, un servicio,  una lectura bíblica, es para reparar el daño que hemos hecho a Dios al pecar.

¿Por qué no me confieso?

 

1.- ¿Quién es el cura para perdonar los pecados? Sólo Dios puede perdonarlos
Fue Jesucristo el que dio a los apóstoles el poder de perdonar los pecados en su nombre. Hoy esos apóstoles son los Obispos y los Sacerdotes

2.- Yo me confieso con Dios sin intermediarios
Si yo me confieso directamente con Dios como sé que él me ha perdonado ¿acaso escucho una voz celestial que me dice; “te perdono”?

3.- ¿Por qué le voy a decir mis pecados a un hombre tan pecador como yo??
Es Dios quien perdona tus pecados. El Sacerdote tiene la capacidad de entenderte y orientarte para que no vuelvas a pecar.

4.-  Me da vergüenza confesarme
Debe dar vergüenza pecar pero no debe dar vergüenza confesarte. Además el sacerdote ha escuchado pecados similares cientos de veces

 

 

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5.- Siempre me confieso de lo mismo
Eso no es problema, hay que confesar los pecados. Dios mira el esfuerzo que haces por corregirte y ser mejor.

6.- Si el sacerdote piensa mal de mí.
El sacerdote está para  darte la absolución de tus pecados en nombre de Dios. Al contrario él piensa bien y valora tu interés por confesarte            

7.-Y si el cura después le cuenta a alguien mis pecados
El sacerdote no puede contar a nadie tus pecados.

8.- No tengo tiempo para ir a confesarme
El tiempo debe ser aprovechado para las cosas más importantes, una de ellas es estar en paz con nuestra conciencia y en comunión con Dios.

9.- No encuentro un sacerdote que me confiese
Hay que buscar, en la parroquia hay sacerdotes. Que te cueste un poco de esfuerzo.


Vamos, anda a confesarte y Dios perdonará tus pecados

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